Si en Estados Unidos están Leonardo Di Caprio y Adele velando fielmente por el bienestar del medioambiente, en Panamá tenemos al príncipe Maximiliano de Liechtenstein y a su esposa, la panameña Ángela Brown. ¡Qué finos!
Les surto que sus altezas reales se apoderaron de Pedasí, en donde tienen su nidito de amor, para sembrar diversos plantones y así enviar el mensaje de reforestación para salvar al planeta.
Ángela lució muy sencilla, al igual que el resto de su familia. Llegó vestida totalmente de blanco y con su melena suelta, ella plantó junto a su esposo, Max, como le dicen quienes lo conocen de cerca, diversos tipos de árboles y plantas.
El conde de Rietberg compartió alrededor de cuatro horas e hizo un llamado a los jóvenes para que se sumen a la reforestación, pues es la única manera de salvar el planeta.
Maximiliano, según nos contó nuestra fuente, también acudió muy sencillo. No le importó agarrar una pala y embarrarse de tierra, al igual que su querido hijo, el príncipe Alfonso Constantino María de Liechtenstein.
El adolescente de 16 años lució un pantalón corto con camisa manga larga celeste y su cabello ensortijado.
El 29 de enero de 2000, Maximiliano se casó en la iglesia San Vicente Ferrer de Nueva York con Ángela Gisela Brown, nacida el 3 de febrero de 1958 en Bocas del Toro. Se casaron por lo civil ese mismo año, el 21 de enero.









