- Se le juzga por el supuesto tráfico internacional de drogas.
D urante los cuatro meses que lleva en prisión, La Chechi no había presenciado una riña tan fea como la que vio el pasado jueves y viernes en el Hogar 4, donde resultaron heridas dos reclusas.
El pánico que sintió la exempresaria fue tan fuerte que le causó un ataque de llanto, las custodias tuvieron que sacarla del Hogar 3, donde ella está recluida.
Según la fuente, la exmodelo no la está pasando nada bien tras la rejas, pues se ve enferma, anoréxica y sin cabello.
Su papá, su mamá, dos hermanos y Orman Innis son los únicos que la han ido a visitar. Por lo visto, nadie más se acuerda de La Chechi. Ninguno de sus supuestos amigos se han acercado a darle una voz de aliento y esperanza.
El día que su abogado Javier Quintero le dio la noticia de que le habían rechazado la fianza, se deprimió y se entristeció.
Para olvidar un poco y dejar de pensar, todas las mañanas trota en el penal y en las tardes juega bingo bajo un árbol de mango









