- Su esposo e hijos están orgullosos de que su mamá esté en las noticias, y de sus triunfos.
- A la familia Sheffer le encanta irse a disfrutar sus vacaciones a Disney.
Convertirse en madre es una bendición y un regalo de Dios que no puede ser cambiado por nada. No hay nada más hermoso que ser mamá, aunque esto implique todo tipo de sacrificios, pues al final la recompensa es mayor: el amor y el cariño de los hijos es incalculable.
Esto es algo que tiene muy claro la nueva presentadora de noticias a.m. Edna Jaramillo, una mujer luchadora, echá palante y con los pies muy bien puesto sobre la tierra.
Hoy, en esta fecha tan importante, Edna agradece por la familia que tiene, la que siempre ha estado para apoyarla en todos sus retos, personales y profesionales.
Así es, la abogada y periodista es una feliz madre de dos hijos, María Alejandra, de 10 años, y Daniel Antonio, de 12 años, y tiene un feliz matrimonio de 12 años con el empresario Leroy Sheffer. Mi familia es como mi propio cuento de hadas, todos somos un complemento, aunque a veces no estemos juntos por compromisos de trabajo, no perdemos el rumbo y siempre buscamos ese espacio para decirnos te quiero y salir a algún lugar a divertirnos.
Para Edna su rol de madre significa mucho, a los 8 años de edad perdió a su mamá y nunca conoció a su padre, fue criada por tres personas que considera un ejemplo de vida, su abuela María, que ya no está, pero que fue su pilar, su tía Alicia y su prima Marquela, mujeres de las que aprendió el valor, la dedicación y el amor por la familia.
Por todas esas enseñanzas, las cuales supo cultivar, ella hoy goza de muchos éxitos. Todo lo que he conseguido es con esfuerzo, pues muchos no saben que me crié en Calidonia, explicó.
A pesar de que mis inicios en esta vida fueron difíciles, no dudé en echar para adelante, trabajé de asistente dental para pagar mis estudios, y así poder graduarme en Derecho y Ciencias Políticas, Negocios y luego Periodismo, por eso es que cada día que llego a la casa les digo y enseño a mis hijos valores y que todo requiere un esfuerzo y sacrificio, cosas que ellos han comprendido y los han formado como personas, expresó la comunicadora.
Para esta fecha, todos los años su esposo e hijos siempre la sorprenden, sobre todo, porque siempre tienen algo escondido y la meta es que se sienta como una reina y no tenga nada que hacer, y si es posible, una lluvia de muchos besos y abrazos.
Hay una tradición muy especial, y como estamos en el mes de diciembre, es colocar el arbolito de Navidad, comprar uno de los más grandes, luego reunirse y ponerle muchos adornos, dijo Edna.
Este día la presentadora quiere enviarles un beso y abrazo a todas las mamás panameñas, así como ella, disfruten, y a los hijos, quieran mucho a su madre, ya que gracias a ellas es que somos las personas que somos, y a los que ya no la tienen, nada bueno como un recuerdo o hacer algo significativo en nombre de ella.









