- Los italianos hablan muy bien el idioma español, así que las fans podían conversar con ellos.
- El estilo de los cantantes era cómodo y elegante y mostraba sus personalidades.
Eran las ocho de la noche, y en el restaurante Le Chateaubriand, en el Casco Antiguo, las fanáticas esperaban ansiosas comentando como sería conocerlos, mostrándose entre ellas lo que llevaban para que sus cantantes favoritos les autografiaran, eran carátulas de celular, pósteres y CD.
De repente se acercó una camioneta blanca, alguien grita: Ya llegaron, y así, poco a poco, fueron entrando, primero Piero, con unos lentes rojos para ver y suéter gris; luego Ignazio, con camisa negra, y de último Gianluca, con suéter blanco y saco sonriéndole a todas las fans.
Los flashes no se hicieron esperar y las fanáticas comenzaron a pedirles que posaran para las cámaras con ellas.
Niñas, niños, adolescentes, universitarias y adultos se divirtieron con el particular humor de los italianos, que se notaban muy cómodos alrededor de sus seguidoras









