La capital colombiana vivió ayer una jornada tranquila, sin los habituales embotellamientos, por el Día sin carro, que este año incluyó por primera vez las motocicletas como parte de una campaña de la Alcaldía para reducir la contaminación ambiental y estimular formas alternativas de transporte.
Cerca de 1 millón y medio de vehículos particulares y un poco más de 400 mil motocicletas se quedaron guardadas en sus estacionamientos para dar paso desde las 5:00 a.m. a miles de bicicletas y otros medios de transporte como el Sistema Integrado de Transporte Público y los taxis.
Los bogotanos tomaron precauciones y desde muy temprano se desplazaron a las diferentes estaciones del sistema de transporte masivo Transmilenio, que puso a funcionar toda su flota de autobuses, con lo que no se vieron grandes multitudes en la llamada hora de pico para trasladarse a sus lugares de trabajo o de estudio.









