El papa Francisco mantuvo hoy un encuentro muy emotivo en el Vaticano con unos 400 niños procedentes de localidades del centro de Italia que se han visto golpeadas en los últimos meses por diversos seísmos.
Los niños son de localidades como Norcia, Cascia, Accumoli, Amatrice, Arquata del Tronto y Acquasanta Terme, situadas en las regiones del Lacio, Las Marcas y Umbría, en el corazón de Italia, lugares que han sufrido severos daños como consecuencia de los terremotos de diversa magnitud que desde agosto de 2016 se han sucedido en estas zonas.









