El papa Francisco viajó hoy al norte de Italia, a la región de Emilia-Romaña, sacudida hace cinco años por terremotos que causaron 28 muertos, y pidió un impulso a la reconstrucción de los lugares de la "memoria histórica".
El llamamiento del pontífice coincide con las protestas de muchos afectados por los seísmos más recientes, que golpearon el centro del país en agosto, octubre y enero pasados, y que exigen al Gobierno italiano que cumpla con sus promesas de ayuda.









