Una de las testigos del operativo realizado en casa del fiscal Alberto Nisman la noche que se encontró su cadáver reveló graves irregularidades en el protocolo para preservar las pruebas.
Tomaban mate y pidieron medialunas. Tocaban todo. Había unas 50 personas. La fiscal preguntaba ¿la cortamos acá y la seguimos mañana?, relató Natalia Fernández al diario Clarín.
Fernández, de 26 años, fue testigo imparcial, junto a una amiga, del operativo que se realizaba en casa del fallecido fiscal.









