Con una gran actuación del galés Gareth Bale, que anotó un triplete -ya es el segundo máximo goleador de la historia del Mundial de Clubes-, el Real Madrid se clasificó a la final tras superar con solvencia al Kashima Antlers japonés 1-3, y ahora se jugará el título frente al sorprendente anfitrión, el Al Ain Emiratos Árabes Unidos, un equipo "desconocido" para el conjunto "merengue".
Así lo expresó el centrocampista alemán Toni Kross.





