“Ansío ver el último capítulo de Noriega”

Por:
Jaime A. Chávez Rivera -
[email protected] | @diaadiapa |
Domingo 11 de diciembre de 2011 07:45 PM

Han pasado dos décadas, dos generaciones. Y los recuerdos del 3 de octubre de 1989 los mantiene vivos Daniel Alonso en su memoria, como él mismo reconoce: ”Fue un día que marcó mi vida para siempre”.

Era la época de las manifestaciones de la Cruzada Civilista en Calle 50, la Torre del Banco Exterior (hoy BBVA) en la Avenida Balboa se consideraba una de las joyas de la arquitectura, y en lo deportivo, Roberto “Mano de Piedra” Durán había alcanzado su cuarto título mundial mediano (160 libras) ante el estadounidense Iran Barkley.

 

Las elecciones presidenciales habían sido eliminadas, pese al triunfo de la Alianza Democrática de Oposición (ADO), que encabezaba Guillermo Endara (Q.P.E.D) sobre la Coalición de Liberación Nacional (COLINA), que tenía a Carlos Duque Jaén como candidato.

La Fuerzas de Defensa de Panamá (F.F.D.P.) y el general Manuel Antonio Noriega tenían al Gobierno panameño como la sartén por el mango.

Precisamente, un intento de golpe de Estado contra Noriega, el ex hombre fuerte de Panamá, por parte del mayor Moisés Giroldi y Daniel Alonso, entonces secretario de comunicación de las Fuerzas de Defensa, es lo que lleva a relacionar este escrito con el deporte.

Alonso anunció a los medios de comunicación el supuesto derrocamiento del general Noriega, el 3 de octubre 1989.

El periodista y actual comentarista de boxeo televisivo, cuenta a DIAaDIA su experiencia, sus vivencias y qué significa para su persona, la Masacre de Albrook y el regreso de Manuel Antonio Noriega a nuestro país.

Noriega llegó ayer, procedente de Francia de la prisión parisina La Santé, después de haber estado preso en Estados Unidos, luego de que fuera detenido en la operación “Causa Justa” por parte del entonces presidente George H. W. Bush y haber completado entre ambos países 22 años de prisión.

DD-¿Qué recuerdas del 3 de octubre?

DA- El 3 de octubre de 1989 fue un día que marcó mi vida para siempre. Las circunstancias institucionales y la caótica situación del país me empujaron a formar parte de un grupo de mandos medios de las Fuerzas de Defensa que intentó tomar correctivos internos para rescatar a la nación del pantano en que se encontraba. Fue una decisión trascendente, motivada en ideales doctrinales. Yo entré a la Guardia Nacional con 17 años y fue en los cuarteles donde forjé mi carácter y mi personalidad. Comprendía que el país no aguantaba más y por eso respaldé al mayor Moisés Giroldi y otros oficiales en su riesgosa cruzada.

 

DD-¿Consideras que te adelantaste al anunciar el golpe de Estado en 1989?.

DA-No, no me adelanté. Lo hice en un momento en que todo parecía consumado. El general estaba detenido, su escolta reducida y, aunque habían algunos enfrentamientos con un remanente de tropas leales al comandante, la situación estaba prácticamente bajo control. El mayor Giroldi me dio la orden de hacer del conocimiento público esa proclama, y yo cumplí su instrucción.

 

DD-¿Piensas que Noriega pagó lo justo en Estados Unidos y Francia?

DA-Un hombre como Noriega, que estuvo involucrado en tantos hechos punibles, de diversas índoles y matices, tiene el deber histórico de enfrentar las penas y sentencias producto de juicios cumplidos de conformidad a la ley. Ya lo hizo en otras naciones, ahora debe cumplir con su propio país.

 

DD-¿Qué piensas del regreso de Noriega a Panamá?

DA- Pienso que es una situación que habría de darse en algún momento, cuando el general Noriega hubiese cumplido sus penas en Estados Unidos y Francia. Reconozco que su retorno al país crea una vorágine de pasiones, pero es algo inevitable y que pone a prueba el sistema de justicia panameño.

 

DD-Personalmente, ¿tienes algún sentimiento contra Noriega por lo ocurrido el 3 de octubre contra Giroldi y su comitiva?

 

Por supuesto, soy un hombre de carne y hueso que sufrió duramente un trato inhumano y cruel y no puedo borrar eso de mi existencia. Odio no, porque como un hombre profundamente cristiano no anido odios ni rencores contra nadie en mi corazón. Sí sufro al recordar a mis compañeros muertos, no solo en la rebelión del 3 de octubre, sino en la invasión del 20 de diciembre. Como periodista de formación, ansío poder ver el último capítulo de la historia del general Noriega y tener la oportunidad de conversar con él y hacerle algunas preguntas. No me motiva interés político alguno, más bien un afán de carácter histórico.

 

DD-¿Crees que Noriega debe cumplir su condena, o ser procesado por algún otro delito que haga falta, como la violación de derechos humanos?

DA- Te confieso que no estoy al tanto si existen todavía algunos procesos contra el general Noriega en nuestro país. Lo que sé es que le espera el cumplimiento de las condenas por el caso de Giroldi y la Masacre de Albrook. De ser así, no veo la razón por la cual no debe enfrentarlos.

DD-¿Consideras justo que le otorguen casa por cárcel debido a sus 70 años?

DA- Debo considerar justo el cumplimiento de las normas y leyes nacionales. Soy un ciudadano común y corriente, que paga sus impuestos y cumple las normas que la sociedad nos impone. No acepto que existan consideraciones especiales ni privilegios con nadie. Te comento que yo, que soy periodista en ejercicio desde hace 30 años, ni siquiera uso en mi auto la placa de prensa a la que tengo derecho, porque pienso que los periodistas no debemos tener ningún privilegio por encima del ciudadano común.

 

DD-¿Alguna vivencia o experiencia con Noriega? ¿Tuviste algún aprendizaje del general?

DA- Trabajé muchos años bajo su comando y, por ende, del general Noriega aprendí muchas cosas, como he aprendido de todos mis jefes.

Mi propio escrutinio personal me hace espulgar lo que considero que puedo aplicar en mi vida y qué otras cosas debo desechar. Le guardé al general Noriega el mismo respeto que le he tenido a todos mis jefes, militares, policiales y civiles.

Nunca he sentido odio ni rencor por el General. Incluso, lo he dicho muchas veces, yo no tenía problemas personales con Noriega, al contrario, dentro de la realidad de mi situación laboral en la institución, siempre me dio un trato amable.

Lo que hice en su contra fue por razones institucionales y patrióticas. Pagué un cautiverio severo y nunca pedí clemencia ni dije estar arrepentido. El general Noriega debe, sencillamente, terminar de cumplir sus cuentas con la justicia y la sociedad, dentro de los parámetros que la ley establece.

Fotodenuncia

Por:
Redacción -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 07:40 PM
En la vía Domingo Díaz, cerca a la entrada de Villa Lucre, hay una zanja llena de aceite, lo que resulta peligroso para las personas que caminan por ahí, pues al resbalarse pueden caer. Muy cerca está la parada. (FOTO: EVERGTON LEMON)

Berrío asegura que a Noriega se le violaron los derechos

Por:
web -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 07:26 PM

Julio Berrío, abogado de Manuel Antonio Noriega expresó que a su representado se le violaron sus derechos por que no le permitieron mantener contacto con sus familiares.

Agregó que las medidas de seguridad son excesivas y que el Tony debio estar acompañado de él que es su abogado.

En cuanto a la posibilidad de solicitar la casa por cárcel aseguró que es pronto para hablar de eso.

En estos momentos está haciendo el intento por  entrar al Penal.

Personas protestan afuera del Renacer

Por:
web -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 07:17 PM

Asesino, desgraciados, maldito, malo son algunos de los insultos que familiares de los caídos le gritan al ex militar Manuel Antonio Noriega a su llegada al Centro Penitenciario  El Renacer.

En el lugar se congregan familiares de Moisés Giroldi e Ismael Ortega quienes fallecieron en la Masacre de Albrook el 3 de octubre de 1983.

Las personas cuentan con carteles con mensajes de repudio.

Espere más detalles en la edición impresa.

Noriega llega a El Renacer

Por:
web -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 07:05 PM

Noriega llegó a las 7:00 p.m.  al Centro Penitenciario El Renacer tapado con una capucha.

Llegó en una Fortuner crema y tuvo que ser cargado por unidades de la Policía Nacional que lo montaron en una silla de ruedas.

Ahora debe ser enviado a la revisión por escaner.

Instalan una silla de ruedas en El Renacer

Por:
web -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 06:51 PM

Una silla de ruedas fue colocada en la rampa que conduce a la sala de revisión por escáner en el Centro Penitenciario El Renacer.

La ministra de Gobierno, Roxana Méndez explicó que la medida fue tomada en caso que Noriega no pueda caminar.

Agregó que el ex militar tiene derecho a una visita por semana.

Los niños

Por:
Redacción -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 06:48 PM

N unca se sabe lo que un niño va a decir. En Nueva York un niño de 10 años estaba parado, descalzo, frente a una tienda de zapatos apuntando a través de la ventana y temblando de frío. Una señora se acercó al niño y le dijo: "Mi pequeño amigo, ¿qué estás mirando con tanto interés en esa ventana?”.

La respuesta del niño fue: "Le estoy pidiendo a Dios que me diera un par de zapatos". La señora lo tomó de la mano y lo llevó adentro de la tienda, le pidió al empleado que le diera media docena de pares de calcetines para el niño.

Preguntó si podría prestarle una palangana con agua y una toalla. El empleado rápidamente le trajo lo que pidió. La señora se llevó al niño a la parte trasera de la tienda, se quitó los guantes, le lavó los pies al niño y se los secó con la toalla. Para entonces, el empleado llegó con los calcetines, la señora le puso un par de ellos al niño y le compró un par de zapatos. Juntó el resto de los calcetines y se los dio al niño. Ella acarició al niño en la cabeza y le dijo: "¡No hay duda, pequeño amigo, que te sientes más cómodo ahora!”. Mientras ella daba la vuelta para marcharse, el niño la alcanzó, la tomó de la mano y mirándola con lágrimas en su rostro le preguntó: "¿Es usted la esposa de Dios?”.

La Frase

Por:
Redacci? -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 06:48 PM

No olvides nunca que el primer beso no se da con la boca, sino con los ojos.

O.K. Bernhardt

Que no se repita

Por:
Elizabeth Muñoz de Lao -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 06:48 PM

Aquel 3 de octubre de 1989 regresaba yo de trabajar en el IDAAN. Vivía en Vía Porras, por lo que iba caminando hacia mi apartamento, cuyo balcón daba a la calle.

De pronto alcancé a ver una cabecita que brincaba y decía: “el que no brinca es sapo, el que no brinca es sapo...”. Tenía varios rollos de papel higiénico guindados en el balcón.

Era mi hijo, a la sazón de ocho años, que “celebraba” desde su inocencia la supuesta caída de Manuel Antonio Noriega tras el golpe militar encabezado por Moisés Giroldi. Ya a la vía Porras se acercaba la caravana desde la calle 50.

Yo me asusté porque no era seguro que lo habían tumbado, ya se hablaba de una contraproclama y de que no había caído el “MAN”.

Subí a mi apartamento y quité los rollos de papel higiénico, no sin antes explicarle a mi hijo Néstor que eso era peligroso en ese momento. Yo había pasado por el supermercado Gago, en la esquina de Vía Brasil, donde hoy está Price Mart, y vi tanquetas y carros blindados de las Fuerzas de Defensa.

Comenzaron a pasar los carros de la caravana frente a mi edificio. Los pañuelos blancos salían por las ventanas, mientras desde los balcones se oía el ruido de las cacerolas. De pronto, avanzaron las tanquetas que se apostaron frente al inicio de la caravana que, como si de una película se tratara, se fue en reversa para huir de allí. Comenzaron los disparos. Algunos alcanzaron el edificio donde yo vivía. Gracias a Dios llegué a tiempo para quitar a mi hijo del balcón. Fue un día tenso, angustioso y doloroso para los panameños. Esperemos que nunca se repita.

¿Qué piensa usted de la llegada a Panamá del exgeneral Manuel A. Noriega?

Por:
Redacción -
| |
Domingo 11 de diciembre de 2011 06:48 PM

Ayer, llegó a su tierra natal el exgeneral Manuel A. Noriega, luego de que Francia aceptara la petición de extradición que emitiera el Gobierno panameño. Jóvenes opinan.

Páginas