La lluvia sorprendió a quienes caminaban por Avenida B, donde se podía observar a los peatones corriendo de esquina a esquina para poder cubrirse del chaparrón.
Cualquier cosa fue buena para protegerse de la lluvia. A algunos les tocó usar periódicos o cartuchos, mientras que una señora mostró su amor por su pequeño hijo y lo arropó con un plástico que solo dejaba su rostro a la vista. Esto llamó la atención de muchos, quienes se refirieron al ingenio de la señora, cuyo objetivo era que su pequeño no se mojara.





