- En la noche Se hace toda una procesión que va terminando aproximadamente como a las 10:00 p.m.
- Los presentes, entre ellos niños, acostumbran a vestirse con atuendos típicos.
El encuentro con el Niño Jesús y María se ha convertido, en La Pintada, en un acontecimiento único que ellos proyectan al estilo campesino, con tradiciones y costumbres, pues en vivo celebran la llegada del Niño Jesús con el reconocido y esperado Topón entre María y Jesús.
El Topón de La Pintada es una fiesta religiosa y social que se celebra desde hace 250 años.
Según los últimos estudios que se han realizado, esta fiesta es parte del acervo cultural que enriquece a la provincia de Coclé y se celebra cada año la noche del 25 de diciembre en el pintoresco pueblo de La Pintada, en el parque central, donde actualmente hay un gran nacimiento. Es esperado por mucha gente del pueblo, de áreas aledañas y de turistas.
Carlos Núñez, autor del libro El Topón, La tradición de un Pueblo, dijo que la historia señala que España necesitó valerse de algunas herramientas y técnicas para sembrar en el indígena panameño la religión católica, es por ello por lo que en esa época cuando se funda Natá de los Caballeros, se inicia todo un sistema riguroso para sumar más adeptos y buscar la conquista de tierras y riquezas para la Corona, el tallado de imágenes, la confección de retablos y templo son parte de ese momento característico, y el Topón es parte de ello.
Esta tradición muestra un singular peregrinaje de dos imágenes, la Virgen María, llamada La Pascualita, y por otra el Niño Dios, los cuales caminan en peregrinaje acompañados de los mayordomos por rutas distintas en medio de la montaña y poblados para bajar a toparse la noche del 25 de diciembre en La Pintada, en medio de tambores, violines, armónicas y la saloma de todos los que de una u otra forma se dan cita a tan histórica tradición.
Para Alfonso Martínez, promotor de turismo en La Pintada, el tradicional Topón es una fiesta muy importante en el pueblo y que se conserva como toda una tradición.
Según Martínez, mucha gente cada año llega a presenciar tal acto, en el que los mayordomos o los campesinos que llevan las imágenes y dirigen el grupo hacen un acto muy religioso y lleno de la tradición campesina que inyecta ese amor al Niño Jesús y enseña a grandes y chicos sobre esta historia que es la del nacimiento de Jesús.









