Más de mil devotos de la Inmaculada Concepción de María, patrona de los penonomeños, caminaron la noche del lunes la procesión en honor a la Virgen.
Los asistentes también dieron gracias a la patrona por favores recibidos, mientras que los sacerdotes insisten en resaltar el valor del amor y, sobre todo, de la unión familiar para bajar los índices de violencia.
Cientos de niños y niñas que hicieron su primera comunión emcabezaban la procesión, seguidos de sacerdotes, monaguillos y el pueblo penonomeño a eso de las 7:00 p.m., luego de que lanzaran fuegos artificiales.
Mientras caminaban mujeres, hombres, niños y niñas, iban cantando canciones alusivas a la Virgen, y mientras niñas de tres a siete años cargaban un inmenso rosario, los creyentes hacían este rezo y agradecían a la Inmaculada por favores recibidos y por un año de bendiciones.
Una de esas tantas cosas que los penonomeños agradecen y que se cristalizaron en 2014 fue la reconstrucción de la catedral San Juan Bautista, de Penonomé, hogar de la Inmaculada.
La procesión también contó con la participación de algunos grupos que cargaban pequeñas vírgenes, como la agrupación de Toabré y la de Antón, que con una guitarra, un violín y un tambor hacían el llamado a la población a unirse a los devotos que pagaban sus mandas.
Según monseñor Uriash Asley, de la diócesis de Penonomé, es importante que el pueblo acuda a la misa, las novenas y la procesión que se hacen en honor de la patrona. Agregó que, sobre todo, hay que practicar la paz, el amor, evitar la violencia intrafamiliar y rezar, porque familia que reza unida, permanece unida.









