A eso de las 4:00 de la tarde, bajo un radiante sol y con esa tristeza característica del Viernes Santo, miles de personas se reúnen hoy para vivir de una forma más cercana la Pasión y Muerte de Cristo, en el distrito de Pesé, provincia de Herrera.
El arresto de Cristo, su juzgamiento ante Poncio Pilatos, hasta la crucifixión en la cruz, y otros pasajes bíblicos que narran los últimos momentos de vida del Hijo del Hombre, son puestos en escena cada año, como parte de una tradición peseense que ha sobrevivido 64 años.
Muchos de los asistentes aseguran sentir momentos de profundo recogimiento y dolor al ver el realismo de las escenas, el maquillaje de los artistas en su mayoría de la misma comunidad y la entrega que ponen en cada papel, para transportar a los asistentes a la época.
La obra se desarrolla en gran parte en el parque Aristides Arjona, ubicado en el centro del pueblo. Pero además, muchas de sus escenas se realizan en otras locaciones, por lo que es necesario que los asistentes y artistas se movilicen a diferentes áreas, para vivir la experiencia completa de la Semana Santa Viviente de Pesé.
Se necesitan 150 artistas en escena, siete tarimas, efectos de sonido y al menos 50 personas en comités de apoyo para esta obra, la cual requiere de un presupuesto promedio de $30,000 para su realización.
Rafa Navarro, empresario oriundo de Pesé, y quien coordina la Semana Santa Viviente, asegura que a pesar de las limitaciones económicas y falta de apoyo, cada año el comité organizador trata de agregar nuevos elementos para atraer a más visitantes.









