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Lunes 10 de julio de 2017 12:00 AM

No hay nada más preciado y valioso que la libertad y la familia. Los días se le hacen eternos tras los barrotes, estar lejos de sus seres queridos se ha vuelto una tortura.

Celestino "Pelenchín" Caballero, excampeón mundial de boxeo, quien fue detenido en marzo del año pasado y puesto a órdenes de la Fiscalía de Drogas, luego de que se encontrara droga en su vehículo, aún espera por una audiencia.

"Había dicho que era un juicio directo, pero aún no me dicen nada, no me han hecho juicio. Mi abogado me dice que todo lo tienen parado, que no se mueve nada. Pues como todo es plata en este país y lo que no tengo es plata...", expresó Caballero, en una entrevista que brindó a día a día, en la que su esposa Mitzelda sirvió como enlace.

Caballero asegura que "la necesidad" fue lo que lo llevó a tomar "una decisión garrafal".

"A veces la necesidad hace que uno cometa errores garrafales, siempre estuve buscando trabajo por la manera correcta, pero no se me dio; uno no lo hace porque le guste o porque uno es así. Estuve buscando trabajo y nadie me lo dio, fue por necesidad económica. La gente pensaba que yo tenía plata", manifestó el colonense a este medio.

Ver marchar a su familia luego de finalizar el tiempo de la visita es para este expúgil como un nocaut en el primer asalto.

"Es muy triste cuando se van, porque quiero estar con ellos. Yo exhorto a mis hijos a que estudien, les digo las razones por las que deben hacerlo, ellos conocen todo, no soy un padre de ocultar las cosas y les digo que cuando no hay, no hay; busco enseñarles lo que estoy viviendo para que no cometan el mismo error" sostuvo.

Caballero, quien dijo que lo que más extraña de su libertad es su "casa", reveló que logra distraerse alzando pesas y haciendo aeróbicos, entre otros ejercicios.

Objetivos

Los planes no se detienen, porque Caballero ha tenido tiempo a solas para pensar mucho.

"Cuando salga, lo primero que haré es pasar más tiempo con mi familia y me gustaría abrir una panadería", comentó.

En manos de Dios

"Nunca le he hecho daño a nadie y nunca lo haré. Aquellos que me conocen saben cómo soy y que fue algo que no pude captar enseguida, y ahora todo está en manos de Dios, yo estoy tranquilo", apuntó "Pelenchín", quien tiene 41 años de edad.

Por último, pidió que "el Gobierno cree algún tipo de protección hacia los atletas sobresalientes y deportistas ya campeones, porque se pueden perder, pues uno invierte en proyectos y a veces las cosas no resultan como se espera", finalizó.

 

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