La confirmación de un brote de rabia paralítica bovina en la comunidad de San Juan, distrito de San Francisco, encendió las alarmas entre productores y autoridades sanitarias, que reforzaron de inmediato las medidas de vigilancia para impedir que la enfermedad se propague hacia otras fincas ganaderas de la provincia.
El caso fue confirmado por el Departamento de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), luego de los análisis practicados a una novilla que murió con síntomas compatibles con esta enfermedad viral, considerada una de las de mayor impacto para la actividad pecuaria.
Desde el momento en que se confirmó el diagnóstico, técnicos del MIDA mantienen un cerco sanitario alrededor del área afectada y desarrollan una intensa jornada de inspecciones, orientación y vacunación en las explotaciones pecuarias cercanas.
El médico veterinario Renato Barrera, coordinador regional de Salud Animal en Veraguas, explicó que todos los productores ubicados dentro de un radio de 10 kilómetros están siendo notificados para inmunizar sus bovinos, porcinos y equinos, medida que busca cortar la cadena de transmisión de la enfermedad que es a través de los murciélagos hematófagos y que son muy abundantes en todo el país.
"El protocolo sanitario se activó inmediatamente después de la confirmación del caso. Nuestros equipos permanecen en el área realizando inspecciones, promoviendo la vacunación y orientando a los ganaderos sobre las medidas preventivas que deben adoptar", explicó el funcionario.
La rabia paralítica bovina, transmitida principalmente por murciélagos hematófagos, puede ocasionar pérdidas económicas considerables cuando no se detecta y controla oportunamente, razón por la cual el MIDA reiteró el llamado a los productores para que informen cualquier comportamiento inusual o muerte repentina de animales.
La preocupación también fue expresada por Samuel Vernaza, presidente nacional de la Asociación Nacional de Ganaderos (ANAGAN), quien sostuvo que el caso debe servir de advertencia para fortalecer las campañas de vacunación en todo el país.
"Los ganaderos debemos mantenernos vigilantes. Este tipo de situaciones demuestra la importancia de no descuidar la vacunación preventiva de los hatos, porque la sanidad animal es fundamental para proteger la producción nacional", afirmó el dirigente.

Investigan mortandad de aves en Cañazas
Mientras se mantiene la vigilancia sobre el brote de rabia bovina, otra situación sanitaria comenzó a ser investigada por el MIDA tras el reporte de la muerte casi simultánea de 15 gallinas de traspatio en la comunidad de San Marcelo, distrito de Cañazas.
Personal de Salud Animal acudió al sitio para levantar el informe técnico y recolectar muestras que fueron enviadas a laboratorio, con el propósito de determinar el origen de la mortandad.
Barrera indicó que los resultados estarán disponibles en un plazo aproximado de 48 horas y pidió a la población evitar especulaciones.
Explicó que durante la temporada lluviosa es común la aparición de enfermedades virales que afectan a las aves de traspatio y que, en la mayoría de los casos, no representan un riesgo significativo para las personas ni corresponden a enfermedades de alta peligrosidad.
"No hay motivos para alarmarse. Estamos siguiendo todos los protocolos establecidos y esperamos los resultados de laboratorio para conocer con precisión qué ocasionó la muerte de estas aves", puntualizó.
Las autoridades agropecuarias reiteraron que la vigilancia epidemiológica continuará en ambas comunidades y exhortaron a los productores a reportar de inmediato cualquier muerte inusual de animales, una acción considerada clave para contener oportunamente cualquier enfermedad y salvaguardar la actividad pecuaria en la provincia y el resto del país.









