"La Navidad es un encuentro con el Señor", sacerdote José Brutua.
Este es el nacimiento de Zelideth, la ciudad tiene mercado, zapatería, huerto, viñedo, panadería, herrería, leñadores, etc. Foto: Cortesía
Este es el nacimiento de Zelideth, la ciudad tiene mercado, zapatería, huerto, viñedo, panadería, herrería, leñadores, etc. Foto: Cortesía
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Viernes 13 de diciembre de 2019 05:45 PM

Para Zelideth Castillo la Navidad es “recordar a un hombre que dejó todo para venir a la tierra por amor a la creación de su Padre y ofrendar su vida por cada uno de nosotros”, por lo cual es una celebración que disfruta al máximo y es precisamente por esto que desde que era niña se interesó por armar el nacimiento. Primero viendo a su abuela, madre y tíos en sus respectivas casas; ahora lo hace en la suya de una manera muy especial, compartiendo con las personas el significado de la Natividad.

Con nostalgia recuerda a su fallecida hermana Olivita, quien  era su mancuerna en la elaboración de los nacimientos, ya que recreaba la idea de Zelideth en las estructuras para luego decorarlas.

El garaje de su casa ubicada en El Crisol es el lugar destinado para colocar el nacimiento, que este año mide 11 pies de largo y 8 pies de ancho. Al hacerlo, la señora confiesa que se transporta a la época y recrea en su mente cada suceso.

Ella trata de apegarse lo más posible a los hechos y asegura que su nacimiento es 100% bíblico. “Es el reflejo del Libro de Lucas, solo cuenta el nacimiento de Jesús desde la anunciación hasta la huida”, comenta.



Esa cronología se refleja en las siguientes etapas:
La Anunciación: cuando el ángel Gabriel le dice a María que es la escogida para ser la Madre del Salvador.
La visitas de María a su prima Isabel, madre del Apóstol Juan el Bautista.
El sueño de José: cuando el Ángel le dice a José que acepte a María porque lo que lleva en su vientre es Santo.
La llegada de María embarazada y José a Belén.
El censo.
La Posada en la que le niegan la entrada a María y José.
Cuando el Ángel le anuncia a los pastores que ha nacido el Salvador.
La visita de los Reyes Magos a Herodes, cuando éste les pide a los reyes que le informen dónde está el niño para ir adorarlo.
El pesebre donde ocurre el nacimiento de Jesús.
La llegada de los Reyes Magos.
La matanza de todos los niños menores de dos años por orden de Herodes.
La huida a Egipto de María y José con el niño Jesús.



Hacer un nacimiento no es cosa fácil y menos como el de Zelideth, quien admite que es seguidora en redes sociales de Lola Temprado de la cuenta “Las Cosas de la Lola”. Ella “hace unos nacimiento espectaculares en España”, comenta Zelideth.

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La representación actual fue hecha en un día y medio con ayuda de una amiga y su hermano; para su construcción ha invertido bastante. Zelideth recomienda empezar con las figuras principales y cada año ir aumentando. No hay dudas que cada pieza tiene un valor, pero la señora destaca la figura de una aldeana que lleva un garrafón de agua. Lo curioso es que la figura y ella tienen la misma edad: 52 años.

Una tradición familiar

Gaspar Bósquez tiene 34 años y desde que nació su familia ha colocado el nacimiento en casa: “Comenzó como algo pequeño, pero ya cuando me convertí en adulto, fui tomando una participación más activa en su elaboración y el asunto se volvió más grande y complejo”.

Para él, la Navidad es tiempo de estar en familia, de compartir con los vecinos, de pasar momentos felices con todos los seres queridos y de dar a los demás algo de lo que se ha obtenido en el año.

Menciona que lo más difícil es armar el esqueleto del nacimiento, imaginar cómo se verá el trabajo terminado, e ir colocando los objetos que van debajo de forma tal que, al final, cuando estén cubiertos,  se obtenga el relieve que realmente se había pensado”.

Desde muy pequeño, Gaspar observaba a sus hermanos mayores armando el nacimiento. Luego, poniendo en práctica las materias que daba en la escuela secundaria como Artes Industriales y Educación Artística, afinó su técnica.  

Para él es muy valioso ver la cara de sorpresa y felicidad de sus familiares cuando se encienden las luces del nacimiento por primera vez.

En su nacimiento destacan tres figuras de mujeres: una lavando ropa, otra con unos patos, y una tejiendo. Las tres son muy viejas y le fueron obsequiadas por su madre y abuela.

De manera jocosa este joven dice que siempre ha tratado de buscar piezas para el nacimiento que sean acordes con lo que se busca representar, por lo que no le ve mucha cabida “a meterle un brontosaurio en medio de las ovejas”; sin embargo, considera que “si le hace feliz, póngale el parque jurásico completo”.

Él arma el nacimiento de su casa y el de la casa de sus vecinos, quienes son su segunda familia; sin embargo, este año, por vez primera ayudó a armar el de su trabajo.

Tanto Gaspar como Zelideth aseguran que no recogen dinero en sus nacimientos, pero sí hay personas que les han dejado monedas, que utilizan para comprar algunas piezas para la Navidad siguiente.

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El sacerdote José Brutua, de la iglesia San Juan Apóstol, en Brisas del Golf, cuenta que el Nacimiento se remonta al año 1223 cuando San Francisco impulsó la idea de recrear las escenas del nacimiento de Jesús. Además del nacimiento en sí, se destacan hechos como el sueño de José, la Anunciación, la huida a Egipto y demás.

“La idea principal del nacimiento de Jesús es un tema de evangelización, mirar cómo fue que se desarrolló esa escena”. Y fue más allá, haciendo referencia a  una carta escrita por el papa Francisco en la que “pide que se recuerde el uso del pesebre en las casas, como una forma de reflexionar todo lo que Dios hizo por nosotros. Si está en desuso esta tradición, busquemos la manera de retomar y revivir los pesebres en las casas, colegios, instituciones y hasta en las cárceles”.

El párroco menciona que, basándose en el nacimiento de Jesús, los creyentes se pueden identificar con algunos de los personajes,  ya sean los pastores, Reyes Magos, o cualquier otro, para hacer una reflexión personal. La Navidad es un encuentro con el Señor, comenta: “La mayoría nos preparamos para una fiesta, preparamos comida, con regalos, foquitos, etc.;  pero otro grupo de panameños se prepara para celebrar el nacimiento del hijo de Dios. Esa principal preparación debe ser en el corazón de la persona”, aduce el párroco, quien recalca que “Jesús quiere volver a nacer en el corazón de las personas. Cuando le damos el espacio de nacer, lleva todo lo bueno: la paz, armonía, amor, el compartir, solidaridad, misericordia y perdón”. 

 

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