Ante la confirmación de tres casos de sarampión en el país, el Ministerio de Salud (Minsa) destacó la efectividad del esquema nacional de inmunización, tras evidenciarse que una persona con esquema de vacunación expuesta al virus desarrolló un cuadro de "sarampión modificado", una variante con síntomas leves y con una capacidad de transmisión drásticamente reducida.
La doctora Catherine Castillo, técnica de vigilancia epidemiológica y enfermedades prevenibles por vacunas del Departamento Nacional de Epidemiología del Minsa, explicó que esta condición clínica se presenta en casos muy específicos como una exposición masiva al virus en personas que ya cuentan con sus dosis.
A diferencia del sarampión clásico, el modificado se caracteriza por una carga viral mucho menor, menor fiebre y un sarpullido atenuado, evitando por completo complicaciones graves como la neumonía o afecciones cerebrales.
"La literatura médica y la evidencia clínica demuestran que el paciente con sarampión modificado no se va a complicar. Además, al tener una carga viral tan baja, la posibilidad de que infecte a otros es significativamente menor. Esto demuestra que la vacunación sigue siendo 100% efectiva para salvar vidas y evitar cuadros graves", enfatizó la especialista.
Origen de los casos detectados
Epidemiología detalló que la situación actual del país involucra dos casos importados y un caso relacionado a la importación (el paciente con la variante modificada):
Primer caso importado: Una joven de 18 años, de nacionalidad suiza, que ingresó vía aérea el 23 de abril sin antecedentes de vacunación.
Segundo caso importado: Un joven neerlandés de 21 años, con historial vacunal desconocido, que ingresó por la frontera terrestre de Guabito (Bocas del Toro) el 23 de abril, procedente de Costa Rica.
Caso relacionado: Un ciudadano panameño que estuvo en contacto con el segundo paciente y que, gracias a su inmunidad previa, desarrolló la forma modificada y leve de la enfermedad.
Panamá mantiene su estatus de eliminación
Las autoridades sanitarias fueron enfáticas en señalar que en Panamá no existe circulación endémica del virus. El país recibió su certificación oficial de eliminación del sarampión en 2016 y no registra casos autóctonos desde 1995.
Un escenario similar al actual se manejó con éxito en el año 2011, cuando se controlaron cuatro casos importados de Polonia sin que se produjera transmisión comunitaria.
Finalmente, se reiteró la importancia de mantener al día el esquema nacional de vacunación, el cual estipula la aplicación de la vacuna MMR/SPR a los 12 y 18 meses de edad. Una sola dosis ofrece un 95% de efectividad, mientras que el esquema completo eleva la protección al 97%, constituyendo la defensa más robusta para mantener el control epidemiológico en el territorio nacional.









