La expresentadora y cantante confesó que aunque no es grave es consecuencia de lo que le pasó hace poco.
Ingrid reconoció que a veces un día difícil se convierte en tu inspiración.
Ingrid reconoció que a veces un día difícil se convierte en tu inspiración.
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Miércoles 18 de septiembre de 2019 06:00 AM

Antes de que se asusten o algo parecido, Ingrid De Ycaza aclaró que está bien. La cantante y expresentadora de TV quiso compartir con su público una experiencia que tuvo en un día al que ella cataloga como difícil. 

Dice que a cualquiera le puede pasar, que tiene un buen día y de repente cambia: "siento que a todos nos pasa alguna vez, de alguna forma que tenemos un buen día y de repente ese día tienes una noticia que de repente te cambia la buena vibra, el 'feeling' y todo, porque no te lo esperabas, no quiero decir malas noticias, porque al final son cosas y experiencias que pasan en el camino".

Ingrid confesó que recibió una noticia: "la noticia que recibí fue a consecuencia de poder estar vida ahora, entonces para mí, dentro de la parte negativa o difícil, representó simplemente un recorderis de que todavía estoy aquí".

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Sin especificar la noticia que recibió reconoció que no es nada grave, pero sigue siendo difícil, porque llega un momento en el que se le hace cansón: "te dices cuándo se acaba este ciclo, pero bueno, estamos aquí, hay que disfrutar".

Recordemos que tras una intoxicación que se complicó, los médicos decidieron inducirle un coma a De Ycaza para poder salvar su vida. 

En lo que le tomaba asimilar la noticia contó lo que le pasó después y que también le sirvió de lección.

El destino cruzó sus caminos

Un poco triste por la noticia que acababa de recibir, Ingrid contó que estaba sin auto ese día y que quería salir rápido del lugar y le pidió a su esposo que le pidiera un transporte, pero tardaba mucho y ella ya no podía aguantar las ganas de llorar: "no quería estar ahí parada porque tenía ganas de llorar, o sea no me sentía bien y decía no quiero estar aquí llorando en frente de la gente, afortunadamente, la parte bonita de estar en este medio y de estar tan expuesto es que obviamente mucha gente te quiere, te pide fotos, te da muchísimo cariño y muchísimo amor, pero otra parte difícil, porque es que estoy segura que si hubiera estado ahí parada, alguien hubiera sacado un celular y me filma, me toma una foto y después aparezco por ahí en alguna página de algo y especulan cosas que no son". 

Dice que se aguantó, "no estaba llorando, pero estaba triste", reconoció. Así que al al ver un taxi parado se le acercó y el señor la llevó.

En lo que iba sumergida en su asunto, contándole a su familia lo que le habían dicho, escucha que el conductor del taxi hizo una llamada: "hijo, acuérdate que hay un viejo solo, que vive solo, que nadie quiere, que está de cumpleaños hoy". Algo le dijo que se trataba de él. El señor le volvió a decir al hijo: "nada más te llamaba para recordarte que hay un viejo que vive solo, que no sirve para nada, del que nadie quiere saber nada y del que nadie se acuerda y a nadie le importa que está de cumpleaños hoy, y solo quería decirte hijo que te quiero mucho".

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En medio del relato, Ingrid, con la voz quebrantada y los ojos aguados dijo que recordó a su papá. Como ustedes saben ella tenía una estrecha relación con su padre: "me dije coño, de verdad que qué triste, porque yo estoy aquí bien frikiada por lo que me acaba de pasar, pero si fuera mi cumpleaños estaría tan feliz, porque yo amo mis cumpleaños... por una parte me alegré porque me dije yo tengo problemas pero no así, pero qué triste es cumplir años y que alguien se sienta así, que no sirve para nada".

Ingrid no llevaba "cash", así que le pidió al taxista que la dejara cerca de su casa, en una farmacia para poder sacar del cajero pagarle. Al salir, le llevó una caja de chocolates y le deseó un feliz cumpleaños y le dio la bendición: "él lo recibió y se quedó como en shock porque no se lo esperaba".

Dice que llegó tan feliz a su casa, porque acababa de hacer feliz a una persona con un detallito: "pero él también me hizo feliz a mí, porque me recordó que hay gente que también está jodida por tantas cosas y que yo no tenía por qué sentirme así, pues una tiene solución y vamos a trabajar en esa solución y es una batalla más para la guerrera". 

El mensaje final de Ingrid es que siempre le puedes cambiar la vida a una persona y de paso cambiar tu vida con detallitos. 

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