En Panamá se aprobó en tercer debate el proyecto de ley que castiga el fraude de paternidad, una iniciativa que establece penas de 2 a 5 años de prisión, además de multas, para quienes engañen a un hombre haciéndolo reconocer un hijo que no es suyo.
Y aunque la creadora de contenido Rake Martínez reconoce que este tipo de engaño está mal, cuestionó la rapidez con la que avanzó la ley, asegurando que no existe el mismo nivel de urgencia para atender otros problemas del país.
La propuesta, impulsada por el diputado Jairo Salazar, fue aprobada por el pleno de la Asamblea Nacional de Panamá con 42 votos a favor, 0 en contra y 0 abstenciones, en un proceso que tomó menos de tres meses desde su presentación.
Cuestionamientos en redes
A través de sus plataformas, Martínez habló sobre la falta de equilibrio en las prioridades legislativas.
“Sí, el fraude de paternidad está mal. Pero legislar con urgencia sin datos, sin contexto y sin equilibrio… también”, expresó.
Según señaló, los casos de denuncias por paternidad falsa representarían entre el 1% y el 3%, mientras que el abandono paterno sería una problemática mucho más extendida en la región, lo que, a su juicio, no recibe la misma atención.
Debate sobre el enfoque de la ley
La creadora también cuestionó que el proyecto haya avanzado sin presentar estadísticas claras dentro de su exposición de motivos, ni comparaciones con otras legislaciones.
Además, advirtió sobre posibles implicaciones de la norma, como el uso indebido de la ley en conflictos posteriores entre las partes o su impacto en los menores involucrados.
Otro de los puntos que destacó fue que, aunque ya existen mecanismos legales para impugnar la paternidad en el ámbito civil, esta iniciativa introduce sanciones penales, lo que, según su análisis, podría cambiar significativamente la forma en que se abordan estos casos en el país.
Un debate abierto
Martínez dejó claro que no defiende el engaño, pero insistió en la necesidad de que las leyes se construyan con base en datos y en un análisis proporcional de los problemas sociales.
“La justicia selectiva es injusticia”, concluyó.
Sus declaraciones han generado reacciones divididas en redes sociales.









