Dinamarca vivió una noche mágica en su estadio con una goleada frente a Rusia (4-1) que, unida al triunfo de Bélgica contra Finlandia (2-0), mete a los daneses en octavos de final como segundos de grupo.
Llegaba la "Dinamita roja" casi eliminada, golpeada por la tragedia de perder a su estrella, Christian Eriksen, en un dramático partido contra Finlandia; y por caer en el segundo contra Bélgica, otro encuentro que mereció ganar.





