El metropolitano también aprovechó la oportunidad para anunciar su interés de volver a vestir la camisa de las Águilas Cibaeñas.
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Por:
Humberto Cornejo O. -
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Sábado 02 de mayo de 2020 12:00 AM

 

Muchos conocen la calidad y las cualidades que ha presentando el grandes ligas panameño Johan Camargo con los Bravos de Atlanta desde su debut en 2017, pero pocos saben el difícil camino que tuvo que pasar para hacer realidad su sueño.

 

Camargo dio más detalles de su carrera dentro y fuera del diamante a la periodista dominicana Raquel Infante, en un 'live' de Instagram.

 

"Llego a República Dominicana, me sentía super extraño, decía ¡wow!, ¿qué yo hago aquí?... era como una prisión con los peloteros, haces todo con ellos, tienes que bañarte con todos ellos", dijo Camargo, quien se prepara para su cuarta campaña con los Bravos.

 

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"Ese año que no fue fácil. Tenía una molestia en el codo, la gente no me creía que me molestaba. Me decían que yo 'era un vago, una niña', que esto era para hombres... pero yo sabía lo que sentía", agregó.

 

"Una vez amanecí con el codo desbaratadísimo, no podía levantarlo. Me puse agua caliente y una manta. Soltando me dolía, decía: 'Diosito, qué está pasando'. Tiré la bola lo más duro que pude a primera y me quedé con el brazo colgando. Me paro de 'Macho Man', como se dice, y no podía ni hacer 'swing'. Me hicieron una resonancia magnética, no salió nada. Era como una tendinitis fea", destacó.

 

Camargo también recordó el momento en el que recibió la noticia de que iba a jugar en las Grandes Ligas, cuando estaba en la sucursal triple A de los Bravos.

 

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"Estaba en triple A, en Virginia. Me meten un pelotazo en la rodilla, al día siguiente no estoy en el 'lineup' y dije que fue por el pelotazo; pero vino otro partido y tampoco estaba. Me decía: ¿qué está pasando aquí? Se acaba ese juego, estaba bateando yo para .330, y entonces me llama el mánager y me dice que me va a mandar a Florida: 'Mañana vas para Miami, felicidades, te cambiamos de uniforme ya'. Pensé que me estaba molestando", relató.

 

"Me fui para el baño, me bañé, se me aguaron los ojos", agregó Camargo, quien lamentó que su abuelo, quien ya había fallecido, no pudo verlo convertido en un jugador de Grandes Ligas.

 

"Cuando debuté, miré para arriba y tiré un beso al cielo para mi abuelo", comentó. "Ese día me di el ponche más contento de mi vida. Dije: Ya estamos aquí, un panameño más en Grandes Ligas, y el apellido Camargo", siguió.

 

El metropolitano también aprovechó la oportunidad para anunciar su interés de volver a vestir la camisa de las Águilas Cibaeñas, en la Liga de Béisbol Profesional de República Dominicana (Lidom).

 

"Si Dios me la oportunidad, estoy libre de lesiones y tengo el permiso del equipo, voy a jugar, sin duda", señaló Camargo, quien tiene el sueño de jugar en esta novena junto al metropolitano Edmundo Sosa.

 

"Eso ya está hablado. Si Dos quiere, eso se tiene que dar. Ya tengo el 'lineup' del equipo", concluyó.

 

 


hacia las Grandes Ligas.

26


años tiene Johan Camargo.

Cuando estaba en las ligas menores vivíamos 11 personas en un cuarto, que era para seis, para ahorrar. Como no sabía cocinar, me tocaba limpiar.

2017


debuta con los Bravos en las Grandes Ligas.

2018


conquistó el campeonato con las Águilas.

 

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