El objetivo de la exhumación fue tras la denuncia de un entierro clandestino y existía información de una persona desaparecido en el lugar.
Osamenta.
Peritos forenses en la morgue judicial de la provincia de Chiriquí jugarán un papel muy importante en la determinación de identidad y causas de muerte de esta persona. Foto: Mayra Madrid.
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Mayra Madrid/Corresponsal/Chiriquí -
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Miércoles 16 de septiembre de 2020 04:00 PM

 

El director Nacional del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, Vicente Parchar, confirmó la mañana de este martes,  durante una conferencia de prensa virtual que los restos óseos exhumados cerca al río Chucará en el norte de la comarca Ngäbe Buglé, corresponden a una persona y se espera realizar una serie de pruebas para esclarecer el hecho.

 

Durante la conferencia el doctor Parchar señaló, que es a través de pruebas científicas por parte de peritos del IMELCF quienes determinarán el sexo, la identidad y tiempo aproximado de fallecimiento.

"Se trabajó en el área y los restos fueron trasladados a la morgue judicial en David, hoy (martes) inicia el análisis de los restos óseos que siguen un procesamiento para obtener dos objetivos, primero conocer la identidad determinar el perfil biológico de esta persona, si es hombre o mujer, establecer la probable causa de muerte, en este sentido el médico forense asignado al caso analizará los restos óseos, posteriormente para el análisis de identidad se trabaja en análisis de odontología forense, registro dental post mortem y revisión por trauma o enfermedades óseas que estén presente y luego la identificación será por vía ADN la toma de muestra será en la morgue judicial de David y el análisis posterior será llevado acabo en la unidad de análisis molecular en la ciudad capital", señaló el médico Pachar.

 

En la exhumación, el doctor confirmó el trabajo de un gran equipo donde estaban un médico forense, peritos de Criminalística, funcionarios del Ministerio Público  y estamentos de Seguridad como Senan y Policía Nacional.

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Testigo es la clave... 

El director del IMELCF dijo que inicialmente el objetivo de proceder a la exhumación fue tras la denuncia de un entierro clandestino y que se existía información de una persona desaparecido en el lugar, por lo que se procedió a la identificación del área, la documentación fotográfica y planimétrica del espacio físico y la determinación del área por parte de un testigo que afirmaba el punto exacto donde ocurrió el entierro. 

 

Ante las declaraciones del doctor Parchar surgen múltiples interrogantes y la principal de ellas es conocer si el caso está ligado a esta presunta secta religiosa que operaba en la comunidad de Guayabal en  Llano Amador en la comarca Ngäbe Buglé, donde existen cinco personas con detención provisional cuatro adultos y un menor de 17 años de edad, por los delitos de violación y maltrato en contra de al menos cinco menores de edad.

 

El ministro de Seguridad, Juan Manuel Pino,  ha resaltado la gran labor de las unidades del Senan en el lugar y de la propia comunidad, y aseguró que los miembros de este estamento permanecen en el lugar trabajando de la mano con el Ministerio Público para cualquier indicio que surja de esta investigación.

 

Peritos forenses en la morgue judicial de la  provincia de Chiriquí jugarán un papel muy importante en la determinación de identidad y causas de muerte de esta persona a través de los análisis forenses que realicen.

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Se conoció que en el área de Guayabal en Ñurum donde operaba esta secta religiosa un testigo ha sido la pieza clave para dar con esta osamenta asegurando que se trata de un indígena de nombre Bernardo García quien desapareció desde octubre del 2019 cuando fue enterrado por los integrantes de esta secta, ya que aseguraban que la víctima se mantenía hechizado y se convertía en diferentes animales.

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