Con la reciente movilización de 29 privados de libertad hacia el Parque Nacional Coiba ha generado preocupación y rechazo entre representantes del sector turístico, pescadores y residentes de las costas del sur de la provincia de Veraguas, quienes consideran que la medida afecta la imagen y la seguridad de uno de los principales destinos ecoturísticos de Panamá.
El Parque Nacional Coiba, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Mundial de la Humanidad por su importancia en la conservación del medio ambiente y los ecosistemas marinos, se encuentra nuevamente en el centro del debate tras la llegada de los reclusos, situación que ha sido interpretada por diversos sectores como un intento de reactivar el uso penitenciario de la isla.
Entre las voces que han manifestado su desacuerdo figuran Oriel Tenorio, Odalis Camarena, Joel Espinoza, Juan Gordón, Andrés Espinoza, Jorge Espinoza, Carlos Ortega y Cirilo González, quienes junto a miembros de las cámaras de turismo de Santa Catalina y Mariato han solicitado al Gobierno Nacional reconsiderar la decisión y trasladar a los privados de libertad a otros centros adecuados para su custodia.
Los representantes comunitarios sostienen que la presencia de reos de alto perfil podría afectar la actividad turística, principal fuente de ingresos para numerosas familias de la región, además de generar preocupación entre visitantes nacionales y extranjeros que llegan a la zona atraídos por la riqueza natural de Coiba.
Los dirigentes esperan que las autoridades nacionales atiendan sus inquietudes y adopten medidas que garanticen la protección del patrimonio natural, la seguridad de las comunidades costeras y la estabilidad de la industria turística en la región. Sobre tema las autoridades provinciales y nacionales guardan un total hermetismo y no han informado a la molesta población el traslado de los reos a Coiba.









