No puedo decírselo a nadie porque decepcionaría a mi familia, pero no quiero estudiar para ingeniero, quiero ser publicista.
Mis compañeros de trabajo me tienen cansados se la pasan preguntando si tengo novio, la verdad es que ando con un hombre que podría ser mi papá pero me da pena decirlo.
Por mi barriada hay una vieja vidajena que creo que no duerme. Está pegada a la ventana para ver quién entra o sale de mi casa, estoy a punto de decirle sus cuatro verdades.





