Madonna se convirtió en asistente no grata al festival de cine de Nueva York, luego de que asistiera a una de las proyecciones y no dejara de usar su teléfono celular, algo que molestó a varios de los asistentes.
No sólo eso, sino que la cantante, según USA Today, se portó de manera grosera y escandalosa. Cuando uno de los asistentes a la función le pidió que dejara de usar su teléfono, Madonna le gritó: Es una cuestión de negocios, esclavo. Y siguió escribiendo su mensaje.





