México y Panamá se jugarán sus últimas cartas mañana en un duelo clave para definir el último de los tres boletos directos de la Concacaf para Brasil 2014 y la repesca mundialista ante Nueva Zelanda en noviembre próximo.
Será un partido a vida o muerte para ambas selecciones, a las que el triunfo es lo único que les sirve porque una derrota les dejaría prácticamente eliminadas del camino al Mundial.





